En el corazón del bosque, en el límite. Para sobrevivir allí no debemos confundir la oscuridad con la sombra y saber que, estando dormido no puedes despertar a nadie.










En el corazón del bosque, en el límite. Para sobrevivir allí no debemos confundir la oscuridad con la sombra y saber que, estando dormido no puedes despertar a nadie.